La retención de líquidos es casi
una constante en pacientes con insuficiencia cardíaca aguda y crónica ya que
cuando un paciente sufre de insuficiencia cardíaca su corazón no bombea con la
suficiente fuerza, lo cual hace que los líquidos se acumulen en el cuerpo. La
retención de líquidos se puede manifestar como edema pulmonar o periférico, lo
que impide el transporte de oxígeno, nutrientes y desechos, que provocará a su
vez la insuficiencia de otros órganos. Si además toma demasiados líquidos puede
presentar síntomas como hinchazón, aumento de peso y dificultad para respirar.
Un diurético es cualquier sustancia que eleva la tasa de micción y así proporciona un medio de diuresis forzada. Existen diversas categorías de diuréticos, aunque todos aumentan la excreción de agua y sodio de los órganos: De asa (Por actuar en el asa de Henle renal), tiazídicos, inhibidores de la anhidrasa carbónica, y ahorradores de potasio.
Si el paciente toma diuréticos
debe evitar el consumo de sal, pues ésta puede contrarrestar el efecto
beneficioso del fármaco. Esto significa que no debe usar sal al cocinar ni en
la mesa, ni tampoco consumir alimentos preparados ricos en sal. Si el paciente
sigue las recomendaciones dietéticas ayuda a que los fármacos tengan su máximo
efecto beneficioso.
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