viernes, 21 de diciembre de 2012

¿Es más resistente el corazón de hombre o de mujer?



Pues según cardiólogos especialistas en epidemiología del Hospital Universitario Gregorio Marañón, las mujeres tienen mayor supervivencia tras un infarto que los hombres.

La investigación se publicó en la revista European Journal of Heart Failure, y revela que los hombres tienen un 31% más de riesgo que las mujeres de fallecer tras un infarto. El sexo sexo del paciente es un elemento decisivo en cuanto al pronóstico de la insuficiencia cardíaca ya que en estos pacientes, el corazón de la mujer responde mejor que el del hombre. Aunque no están claras las razones de este mejor pronóstico en las mujeres, los autores piensan que puede deberse a una mejor preservación del ventrículo derecho, una mayor protección contra las arritmias y una mejor recuperación de la cicatrización del corazón tras sufrir un ataque cardíaco.

Los investigadores han empleado los datos aportados por varios estudios que siguieron la evolución de 40.000 pacientes durante 3 años después del infarto. Además el estudio ha tenido en cuenta otros factores como son la edad, la etiología, la diabetes…

jueves, 20 de diciembre de 2012

Taquicardia


El corazón de una persona adulta y sin pro­blemas de salud late entre 60 y cien veces por minuto. Llamamos taquicardia a la pre­sencia de una frecuencia cardíaca por enci­ma de cien latidos por minuto en situaciones de reposo, puesto que cuando esta cifra se alcanza durante la actividad deportiva se considera una frecuencia normal.
Algunas taquicardias son banales y no ne­cesitan tratamiento, pero otras pueden poner en peligro la vida del paciente. El tratamiento de las taquicardias es variable, y dependien­do de la causa que la origine puede requerir desde tratamiento farmacológico hasta la realización de intervenciones más complejas. El diagnóstico específico de la taquicardia es esencial para un tratamiento correcto.

Corazón sano, cerebro sano



El cerebro de las personas cuyos corazones bombean menos sangre envejece más rápido que el de los individuos cuyos corazones bombean más, según una investigación de la Universidad de Boston.

En concreto, usando la resonancia magnética, en 1500 sujetos sanos con edades entre 34 y 84 años, los investigadores han comprobado que un índice cardíaco menos, o lo que es lo mismo, una menos cantidad de sangre que el corazón bombea en relación con el tamaño de la persona, está asociado con una reducción del volumen cerebral. Esto ocurre porque cuando el cerebro envejece comienza a atrofiarse y a perder volumen. La atrofia más severa ocurre en los cerebros con demencias como el Alzheimer.

La causa de esta relación todavía no se entiende bien, pero existen diversas teorías sobre por qué ocurre. Por ejemplo, un menor volumen de sangre bombeada desde el corazón puede reducir el riego sanguíneo al cerebro aportándole menos oxígeno y nutrientes de los que necesitan las neuronas.

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Perder más de un quilogramo a la semana puede dañar el corazón



En nuestro día a día, vemos como hay gente con una gran obsesión con su físico, sobre todo en verano. En España un 37% de la población padece sobrepeso y 16% obesidad.

La “operación bikini” y el afán de compensar en unas semanas los errores de meses o años hacen que un gran número de personas se obsesionen por cumplir un plan de pérdida rápida de peso para poder lucir un cuerpo delgado. La mayoría de las personas siguen un plan sin control, confiando en la gran cantidad de información accesible en internet y los mitos.

Los expertos en nutrición y dietética advierten que debemos de desconfiar de las dietas en las que se pierde más de 1 kilo a la semana.

Las dietas más populares actualmente son las pobres en proteínas, basadas en la pérdida de peso a expensas de la masa muscular, que pueden tener consecuencias negativas sobre el corazón. Por otro lado, las dietas ricas en proteínas y pobres en hidratos de carbono ofrecen resultados rápidos dejando fuera alimentos imprescindibles como pan o patatas, y pueden ocasionar una deshidratación y elevar los niveles de colesterol, que es un factor de riesgo cardiovascular.

La mejor dieta que se puede realizar es evitar el consumo de grasas y bollería industrial, para reducir nuestra ingesta de calorías y realizar ejercicio físico regularmente. Una dieta equilibrada es la que incluye variedad de alimentos, sin olvidar frutas, verduras, pescados, carnes, cereales… La proporción debe ser 45-65% de hidratos de carbono, 20-35% grasas y 10-35% proteínas.




martes, 18 de diciembre de 2012

DAI

Un DAI es un aparato diseñado para monitorizar el ritmo cardiaco del paciente. En caso de que presente ritmos rápidos (taquicardia) de características potencialmente peligrosas para el paciente, el DAI las suprime mediante pulsos o descargas eléctricas.

Se aloja generalmente bajo la piel, en el hombro derecho o izquierdo. Otras localizaciones, como la parte superior del abdomen, eran frecuentes hasta hace unos diez años, pero hoy son raros los implantes en esa localización.


El generador de DAI es una cajita metálica,de titanio o acero y de unos 70 a 100 g de peso, y forma variable. En la parte superior se encuentran las conexiones del electrodo o electrodos que forman el sistema. Dentro de la caja del generador se encuentra la batería y los circuitos electrónicos que contienen los "programas" que indican cómo debe funcionar el DAI. 

El impulso de choque en un DAI es mucho más intenso que en un marcapasos, puede requerir hasta 700 V de diferencia de potencial. Para poder lograrlo precisa de condensadores de corriente, que acumulan en un momento dado corriente de la batería para administrar una descarga.

¿Por qué los masais no padecen del corazón?


Una de las curiosidades de la tribu africana de los masai es que su ausencia de qué se debe entonces la ausencia de enfermedades cardiovasculares en la tribu africana de los masai? Su dieta incluye más grasas animales que las que ingerimos en Occidente y su ADN no tiene ninguna alteración genética que proteja su corazón como los científicos han creído durante años.  La clave está en las largas caminatas que realizan por la sabana de Kenia y Tanzania.
En el Instituto Karolinska de Suecia resolvió la incógnita tras investigar la dieta y los hábitos de vida de 985 hombres y mujeres de mediana edad de Tanzania: 130 masai, 371 campesiones y 484 habitantes de grandes ciudades. Los resultados entre los masai son, literalmente, los de un atleta de alta competición. El peso, ideal; la cintura, de avispa; la presión sanguínea, de un joven deportista de 20 años; y el colesterol bueno, en niveles envidiables.
Según Julia Mbalilaki, la coordinadora del estudio, los masai queman 2.500 calorías más de lo necesario, frente a las 1.500 de los campesinos y las 891 de los urbanitas. Dicho de otra forma, los europeos tendríamos que caminar una media de 20 kilómetros diarios para quemar las mismas calorías que un masai.

El consumo de alcohol los fines de semana daña el corazón



Abusar del alcohol en el fin de semana duplica el riesgo de morir de un paro cardíaco respecto a un consumo diario, según un estudio publicado en la revista British Medical Journal donde comparan una población de Irlanda y Francia.

La tasa de casos de insuficiencia coronaria aguda, como infarto de miocardio y muerte coronaria, es dos veces más elevada en Irlanda que en Francia. Para identificar la causa los investigadores realizaron un seguimiento durante diez años a cerca de mil hombres de tres ciudades francesas (Toulouse, Estrasburgo y Lille) y de Belfast, de entre 50 y 59 años y sin patologías cardíacas previas.

Comparando los hábitos de consumo de alcohol semanalmente, los científicos determinaron que era prácticamente idéntico. Sin embargo, los modos de consumo eran radicalmente diferentes; en Belfast el consumo era más concentrado en los fines de semana, en concreto el sábado, y en Francia el consumo era regular durante toda la semana. El estudio indicó que el número anual de fallecimientos coronarios casi se duplicaba en Belfast 5,63/1000 y 2,78/1000 en Francia. Por lo tanto, los científicos determinaron que consumir una o dos veces grandes cantidades de alcohol aumenta la mortalidad coronaria pero consumir regularmente vino resulta protector para el corazón.

En Belfast la mayor parte de las personas bebían cerveza y licores, 75% y 62% respectivamente, mientras que en Francia predominaba el vino 91,8%.