jueves, 29 de noviembre de 2012

Una de las afecciones más importantes del corazón.



Por supuesto, estamos hablando del infarto de miocardio. El término infarto agudo de miocardio (conocido en el lenguaje coloquial como ataque al corazón o infarto) hace referencia a un riego sanguíneo insuficiente, con daño tisular, en una parte del corazón, producido por una obstrucción en una de las arterias coronarias, frecuentemente por ruptura de una placa de ateroma vulnerable. La isquemia o suministro deficiente de oxígeno que resulta de tal obstrucción produce la angina de pecho, que si se recanaliza precozmente no produce muerte del tejido cardíaco, mientras que si se mantiene esta anoxia se produce la lesión del miocardio y finalmente la necrosis, es decir, el infarto.

El infarto de miocardio es la principal causa de muerte de hombres y mujeres en todo el mundo. La facilidad de producir arritmias, fundamentalmente la fibrilación ventricular, es la causa más frecuente de muerte en el infarto agudo de miocardio en los primeros minutos, razón por la que existe la tendencia a colocar desfibriladores externos automáticos en lugares públicos concurridos.

Los principales riesgos que predisponen a un infarto son la aterosclerosis, las placas de ateroma que hemos explicado en una de las entradas anteriores.
Actualmente tiene casi la misma incidencia en hombres que en mujeres debido a la igualdad en el consumo de alcohol y tabaco. Además, afectan cada vez a personas más jóvenes aunque el riesgo de padecer un infarto es más alto a partir de los 40 años en hombres, y 50 años en mujeres.




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